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miércoles, 15 de octubre de 2014

COMENTARIO DE TEXTO: "CHINA", ROSA MONTERO.

Aquí os dejo el modelo de comentario del texto "China" de Rosa Montero, que encontramos en el libro en la página 44.

COMENTARIO DE TEXTO: CHINA, Rosa Montero.

  1. RESUMEN DEL TEXTO.

En una barriada de Cartagena llamada Lo Campano habitan unas 1500 personas en una situación de abandono social, droga y miseria. En este entorno tan degradado, Ana, una profesora de adultos, ha creado, una biblioteca (La Botica del Libro) en colaboración con la representante de la asociación de vecinos, la Concejalía de Juventud y un pequeño número de voluntarios. Esta biblioteca, creada con el esfuerzo de todos ellos, cuenta con miles de libros, trece ordenadores y una sala de lectura para niños. Tal empresa supone un aire de esperanza para su barrio y es la prueba evidente de que el esfuerzo y la tenacidad humanos permiten alcanzar cualquier meta por insalvable que sea.

  1. TEMA Y ESTRUCTURA.

Tema principal: el esfuerzo, el deseo de ser mejores y la tenacidad del ser humano permiten alcanzar metas difíciles.
Temas secundarios: la miseria y la degradación; los efectos devastadores de las drogas; la necesidad de tener un sueño, una esperanza en la vida.
Estructura: El artículo posee dos partes bien diferenciadas.
En la primera (primer párrafo) se nos describe el mundo desolado y abandonado que representa el barrio de Lo Campano.
En la segunda parte (segundo párrafo) encontramos la tesis de la autora a partir del ejemplo esperanzador de La Botica del Libro: podemos alcanzar cualquier logro si actuamos con tenacidad y empeño, si somos capaces de imaginar un mundo mejor.
La estructura, por tanto, es inductiva ya que se parte de hechos concretos y después se expone la tesis.

  1. ANÁLISIS LINGÜÍSTICO.
  La función dominante en el texto es la función apelativa o conativa porque la autora trata de convencernos sobre la importancia de luchar por conseguir un mundo mejor.
Aparece también la función referencial, pues describe una situación y un lugar concretos, pero su intención no es dar unos datos objetivos, una noticia, sino remover nuestras conciencias.
Una función muy importante es la poética, desde el título “China”, una metáfora, hasta la última frase del texto “Para llegar a pie hasta la China remota basta con echar a andar y no pararse” también con claro valor metafórico. En la primera parte, la descripción está llena de imágenes poéticas feroces mordeduras de la ruina”, “coches calcinados enseñan sus tripas”, “supermercado de la droga”, “mutilación urbana”, “el sufrimiento que la droga conlleva ha herido este barrio en el corazón”. En el segundo párrafo, la parte argumentativa, continúa el lenguaje poético y metafórico: “entre tanta oscuridad hay mucha luz”, “una farmacia”, “los libros curan”, “un asombroso islote de esperanza”, “un milagro y por supuesto la última frase ya señalada. Todo el texto emplea un lenguaje poético con la intención de convencer, no a través de los fríos datos sino de la emoción.

Nos encontramos ante un artículo periodístico cuya intención fundamental es llegar a un buen número de personas; la autora pretende convencernos y provocar nuestras conciencias, de ahí que el texto tenga un lenguaje cuidado pero no demasiado difícil. El vocabulario es rico y variado, en algunas ocasiones culto: “exangüe”, “tenacidad”, “degradación”, pero en general de nivel medio.

Predominan las oraciones enunciativas y la subordinación con nexos como que (introduciendo subordinadas adjetivas, en la mayoría de los casos), “porque(para señalar las causas), “además (para añadir datos) y, sobre todo, conviene destacar el nexo coordinado adversativo “pero”, que enlaza el primer párrafo con el segundo y que destaca que a pesar de la miseria se pueden conseguir cosas: “Pero entre tanta oscuridad hay mucha luz”; introduciendo así la tesis y el tema central del texto.

  1. COMENTARIO CRÍTICO.
El texto tiene como intención sensibilizar al lector, en primer lugar, con la situación social y económica de numerosos barrios españoles que no reciben apenas ayuda pública y, en segundo lugar, de la conveniencia de actuar con perseverancia y empeño en lo que cada uno cree. Es conveniente aclarar que la escritora parte de un ejemplo concreto para llegar a una conclusión. Por tanto, no debemos centrar nuestro análisis en la biblioteca de Lo Campano. La autora defiende valores humanos que a veces nuestra sociedad olvida: la solidaridad, la esperanza, el esfuerzo,...
Para persuadir a los lectores Rosa Montero se vale de argumentos de distinta índole: experiencia personal, hechos probados, moral... La acumulación de argumentos resulta eficaz para convencernos de su tesis. Quizá el argumento de justicia podría haberse utilizado con mayor presencia, ya que apenas se sugiere. Igualmente, se podría haber empleado el argumento de progreso.

martes, 12 de noviembre de 2013




TALLER DE CREACIÓN LITERARIA.


El pasado día 22 de octubre de 2013, con motivo del Día de la Biblioteca, se realizó en nuestro centro un Taller de Creación literaria, realizado por el escritor Miguel Ángel Jarquín, en el que han participado alumnos de 3º y 4º de ESO. 




María Mena García, alumna de 4º de ESO, colaboró también en el recital poético celebrado en Don Gome con el siguiente poema:


VEROSIMILITUD

La verosimilitud del ludópata
se basa en lo ingrato
de lo que hacen llamar justo,
en lo falso de la democracia
del momento preciso,
de la instancia del juego
adormecido por la mente
controlada sin prejuicios,
sin monotonía del día a día.
¿Acaso la lucidez llegaría realmente
                                             a través de pensamientos ajenos?
No, todos sabemos que no.
Grito irreal aquel que controla.


María Mena García.





(Miguel Ángel Jarquín y María Mena en el recital)



María Morente Pérez aportó este espléndido poema:


atardecer+silueta.jpg
Sueño de un marinero.


He tenido un sueño,
del que no quería despertar,
guarda silencio, mi océano,
que con sinceridad te lo voy a contar.
Estaba en un solitario acantilado,
mirando el calmado azul
y sonriendo desde el otro lado
apareciste, tan hermosa, tú.
Te acercabas a mí, sincera;
yo, asustado, no encontraba
de actuar siquiera la manera.
Sin saber qué hacer suspiraba, y suspiraba…
Tras tu último paso me vi,
envuelto en un mar de sentimientos sin fin,
envuelto en tu dulce beso,
sabor a espuma y sal.
Ahora, contado el sueño,
déjame hacerlo realidad
dándote un beso,
sabor a hombre y a mar.


¡BUEN TRABAJO, CHICAS!

TAMBIÉN ES DE AGRADECER LA COLABORACIÓN DE  TODOS LOS ALUMNOS QUE HAN PARTICIPADO.

martes, 29 de octubre de 2013



EL MONTE DE LAS ÁNIMAS.
Leyenda de Gustavo Adolfo Bécquer.

En muchos países el invierno está asociado a la estación más lúgubre y fría. La "muerte" de la Naturaleza (antes del sobre calentamiento del planeta, se iniciaba cuarenta días después del equinoccio de otoño (22 de septiembre), precisamente con el Día de Todos los Santos, el 1 de noviembre. Se rinde culto a los muertos y estos días (el día 2 es el día de las almas, día de los muertos) se vinculan con la vuelta de sus almas.

El programa de "Historias de Radio Nacional de España" nos cuenta la historia "El monte de las ánimas" de Gustavo Adolfo Bécquer. La Historia es muy propicia para contar el día de la noche de difuntos. Esta historia ocurre en Soria y en aquella ciudad es muy conocida. Es una historia de terror.



martes, 15 de octubre de 2013



EL MESTER DE JUGLARÍA.

En el siguiente enlace podéis consultar una presentación sobre el Mester de Juglaría y el Poema de Mío Cid.
EL MESTER DE CLERECÍA.

BERCEO Y JUAN RUIZ, ARCIPRESTE DE HITA.


También podéis ver el siguiente vídeo:




miércoles, 29 de mayo de 2013



MONÓLOGO DE SEGISMUNDO.

La vida es sueño, Calderón de la Barca.



miércoles, 22 de mayo de 2013

COMENTARIO DE TEXTO.

Aventura de los molinos de viento, Don Quijote de la Mancha, Cervantes.





CAPÍTULO VIII

Del buen suceso
1 que el valeroso don Quijote tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento, con otros sucesos dignos de felice recordación.

En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo, y así como don Quijote los vio, dijo a su escudero:
—La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta o pocos más desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer, que esta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra.
—¿Qué gigantes? —dijo Sancho Panza.
—Aquellos que allí ves —respondió su amo—, de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.
—Mire vuestra merced —respondió Sancho— que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.
—Bien parece —respondió don Quijote— que no estás cursado en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.
Y, diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirtiéndole que sin duda alguna eran molinos de viento, y no gigantes, aquellos que iba a acometer. Pero él iba tan puesto en que eran gigantes, que ni oía las voces de su escudero Sancho, ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran, antes iba diciendo en voces altas:
—Non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete.
Levantóse en esto un poco de viento, y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por don Quijote, dijo:
—Pues aunque mováis más brazos que los del gigante Briareo, me lo habéis de pagar.
Y en diciendo esto, y encomendándose de todo corazón a su señora Dulcinea, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en el ristre, arremetió a todo el galope de Rocinante y embistió con el primero molino que estaba delante; y dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia, que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo. Acudió Sancho Panza a socorrerle, a todo el correr de su asno, y cuando llegó halló que no se podía menear: tal fue el golpe que dio con él Rocinante.
—¡Válame Dios! —dijo Sancho—. ¿No le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hacía, que no eran sino molinos de viento, y no lo podía ignorar sino quien llevase otros tales en la cabeza?
—Calla, amigo Sancho —respondió don Quijote—, que las cosas de la guerra más que otras están sujetas a continua mudanza; cuanto más, que yo pienso, y es así verdad, que aquel sabio Frestón que me robó el aposento y los libros ha vuelto estos gigantes en molinos, por quitarme la gloria de su vencimiento: tal es la enemistad que me tiene; mas al cabo al cabo han de poder poco sus malas artes contra la bondad de mi espada.
—Dios lo haga como puede —respondió Sancho Panza.
Y, ayudándole a levantar, tornó a subir sobre Rocinante, que medio despaldado estaba. Y, hablando en la pasada aventura, siguieron el camino del Puerto Lápice, porque allí decía don Quijote que no era posible dejar de hallarse muchas y diversas aventuras, por ser lugar muy pasajero; sino que iba muy pesaroso, por haberle faltado la lanza; y diciéndoselo a su escudero, le dijo:
—Yo me acuerdo haber leído que un caballero español llamado Diego Pérez de Vargas, habiéndosele en una batalla roto la espada, desgajó de una encina un pesado ramo o tronco, y con él hizo tales cosas aquel día y machacó tantos moros, que le quedó por sobrenombre «Machuca», y así él como sus decendientes se llamaron desde aquel día en adelante «Vargas y Machuca». Hete dicho esto porque de la primera encina o roble que se me depare pienso desgajar otro tronco, tal y tan bueno como aquel que me imagino; y pienso hacer con él tales hazañas, que tú te tengas por bien afortunado de haber merecido venir a vellas y a ser testigo de cosas que apenas podrán ser creídas.
—A la mano de Dios —dijo Sancho—. Yo lo creo todo así como vuestra merced lo dice; pero enderécese un poco, que parece que va de medio lado, y debe de ser del molimiento de la caída.
—Así es la verdad —respondió don Quijote—, y si no me quejo del dolor, es porque no es dado a los caballeros andantes quejarse de herida alguna, aunque se le salgan las tripas por ella.
—Si eso es así, no tengo yo que replicar —respondió Sancho—; pero sabe Dios si yo me holgara que vuestra merced se quejara cuando alguna cosa le doliera. De mí sé decir que me he de quejar del más pequeño dolor que tenga, si ya no se entiende también con los escuderos de los caballeros andantes eso del no quejarse.